Historia y fundamentos para que el Partido de La Costa se llame Partido del Tuyú

Para comenzar la historia del Partido es necesario remontarnos al siglo XVI y a lo que era en ése momento el Continente Americano. Dicho Continente estaba dividido en varios Virreynatos; el de Nueva Castilla, que abarca la zona del Perú, gobernado por Francisco Pizarro, el de Nueva Toledo gobernado por Diego de Almagro y el del Río de la Plata gobernado por Pedro de Mendoza, que abarca también Paraguay y Uruguay, en este último la Provincia de Nueva León dividía a la actual Provincia de Buenos Aires por la mitad y se extendía hasta el estrecho de Magallanes.
En el año 1534 Carlos V, Rey de España, otorga a Sebastián de Alcanzaba una cédula Real que le permite la explotación de la citada Provincia, dicha expedición no se llega a organizar y más adelante, también por cédula Real autoriza a Gutiérrez Vargas de Carbajal a intentar una nueva expedición, luego nombrado Obispo de Placencia encomienda la exploración del continente a Rivera quien parte de España en el 1539 del Puerto de Sevilla con cuatro naves y comienza a explorar lo que resta sin conocer del Continente. Fracasa al sur de la Patagonia. En el año 1581 Felipe II por una cédula Real autoriza a Sarmiento de Gamboa a partir con una expedición compuesta por 23 navíos y 5000 tripulantes desde España. Esta termina con 30 hombres en el sur, aniquilada por los indios.
En el año 1580 Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) oriundo de Paraguay y pariente de Juan de Garay, organiza una expedición terrestre que parte de Asunción y llega a la zona de Tandil. Acompañan a Hernandarias indios guaraníes evangelizados que dieron el nombre de “TUYÚ” a esta región donde hoy habitamos, que en idioma guaraní significa “lodo” o “barro blanco”.

Este territorio comienza a ser llamado por los españoles “El rincón del Tuyú”

Les debemos a los padres Jesuitas y a las misiones evangelizadoras los primeros conocimientos geográficos del lugar.
El padre Nicolás Mascardi lleva a cabo una misión evangelizadora en el Nahuel Huapi y fue el nexo entre las tribus de la zona y las misiones. En su expedición a la Provincia de Buenos Aires realiza una descripción geográfica, comenzando por el centro de Buenos Aires y desembocando en la Ensenada de Samborombón. Nos habla del Río Tuvichamiri, nombre que significa “río Grande-Chico”, probablemente refiriéndose al actual Río Salado.
El padre Mascardi era acompañado por una princesa Puelche que le servía de lenguaraz y muere asesinado por el cacique Antullanca en el año 1673. En el año 1744 el padre Tomás Falkner trae la misión de realizar una carta topográfica de la zona. Indios que lo acompañan dan el nombre de Ajó al lugar pues en su lenguaje significa “Blando-Blando” o “Pisar fofo” en los cangrejales.
En el año 1746 es completada la carta topográfica por el padre José Cardiel. En el Año 1740 toma importancia la Ría de Ajó como refugio para barcos que comercian y donde se acopian frutos del país.
Antiguamente esta hermosa zona, hoy grandes balnearios con casi 150 kilómetros de playa no interrumpida, formaba parte de la extensa región, dilatada zona que se extendía desde la margen derecha del Río Salado en la provincia de Buenos Aires hasta las cercanías de la Sierra de los Padres al sudeste, continuando al oeste hasta las proximidades de Ayacucho. Enormes cañadas y cangrejales de ciénagas oscuras, abarcan toda la parte costera de la Ensenada de Samborombón y extensas zonas de campos bajos y salpicadas de grandes lagunas, deslizándose algo más al oeste como una estupenda alfombra de verdes pastos tachonada de espejos transparentes, deslumbrantes de belleza como bruñidos en plata al reflejarse en ellos las diáfanas claridades solares de la región.
Una gran selva de talares bordea la costa, casi desde Punta del Indio hasta Juancho, donde se encuentran los montes del mismo nombre, que con los del Tordillo comprendieron ese conjunto de floresta exuberante, diríase plantada allí por la mano prodigiosa de Dios mismo.
Sobre el límite Atlántico, una gran cadena de médanos se deslizaba paralela a la costa cual si formara una muralla natural de contención en toda su extensa longitud, desde el faro San Antonio hasta Laguna Mar Chiquita.
Hacia el oeste en obsesionante continuidad de lejanías…; el más allá……el inconmensurable más allá de la llanura. Tiéndese desde la cordillera hasta el Atlántico esta vasta región casi desconocida del Tuyú.
Dijimos ya que fue explorada por primera vez por dos valerosos Jesuitas, Tomás Falkner y José Cardiel auxiliados por indios guaraníes de las reducciones del Paraguay.
A estos misioneros se les deben la fundación de las reducciones de la Concepción, del otro lado del Salado en el paraje conocido por Rincón de López y la de los Padres en las inmediaciones de la laguna del mismo nombre en las cercanías de Mar del Plata. Era el Tuyú desolada y genuina tierra de indios, indómita raza guerrera, que prefirió el exterminio a ser sometida a otra modalidad que no fuera su vida nómada, en la vasta extensión de su dominio, peleando hasta el final contra las fuerzas “civilizadoras” del ejército de Roca.
Cuenta Falkner en sus memorias que la zona que hoy ocupa la ciudad de San Clemente del Tuyú estaba poblada de feroces gatos monteses y de potros cimarrones, isletas circundadas por charcas y arroyos, de los cuales hacía buen acopio el aborigen.
En las proximidades del balneario de Mar de Ajó, estaba entonces el centro de la toldería del temible cacique Ranuncó, sin duda ubicada allí por ser esta una región de buenos pastos, con abundantes aguadas, leña, caza y pesca. Por el año 1810 los hermanos Don Tomás y Don José Gibson; comerciantes y navegantes ingleses; con permiso especial del Gobierno, exploraron el río Ajó en plena tierra de indios hasta donde hoy se encuentra ubicado el pueblo de Gral. Lavalle, el cual tuvo su origen en unos 32 ó 36 ranchos hechos con totoras, levantados allí por los marinos que debieron utilizarlos de albergue al arribar a ese puerto intensamente frecuentado en esa época por naves de ultramar, burlando de esa forma el bloqueo del puerto de Buenos Aires evitando al mismo tiempo los riesgos presumibles de la navegación en el estuario. El Tuyú había logrado por esta causa convertirse en un próspero centro de comercio marítimo por el cual se intercambiaban productos desde lejanas zonas, abasteciéndose al mismo tiempo por medio de las típicas carretas a la capital de la República.
Fue esta también, la tierra de legendarios payadores que al vibrar de las guitarras en los fogones dispersos, se deslizaban junto al manso susurrar de las olas, las notas armoniosas de sus canciones y de esa música como dulces acordes de una melodía inextinguible. Los primeros asentamientos en la zona, tuvieron su origen en los guardias y los fortines: el Fortín Las Víboras y la Guardia de Chascomús.
En el año 1808 se establece el primer asentamiento en nuestra zona, la actual Estancia de los Yngleses, cuyo origen fue la Estancia Vieja propiedad de Márquez, quien en 1811 se la vende a los Gibson, antepasado de su actual dueño Boote.
En 1819, naufraga el barco inglés Her Royal Higness (en nuestras costas) quedando su capitán enterrado en el cementerio de la estancia, se encuentra allí también el timón y la campana del barco.
Avanzando en la historia, cuando a raíz de la represión de la Revolución de los Hacendados del Sur, y a los efectos de un mejor control de la campaña, Rosas decretó el 25 de diciembre de 1839 la división de los partidos de Dolores y Monsalvo. Del desmembramiento del partido de Monsalvo resultaron el Partido de Ajó (que por Ley del 19 de Octubre de 1891, se llamó General Lavalle) el de Mar Chiquita, Tuyú y Lobería. En el decreto de creación del partido de General Lavalle en 1891 dice que “el partido empezaría por el Rincón de Ajó, formado por el arroyo de Ajó y el mar, hasta enfrentar la estancia del finado Don Joaquín Suárez, denominada ‘’Manantiales’’ que esta situada en el partido de General Madariaga.
El nombre del partido honra al general de quién Ezequiel Real de Azúa y los Cobo que figuran en el primer padrón, junto a los Gibson, los Leloir y Girado son descendientes. Entre sus primeros pobladores podemos mencionar a Martín Teodoro Campos, Victoria Paso, Isidro Román Fulco, quienes inician las gestiones para realizar el trazado del pueblo. El primer Juez de Paz fue Juan Crisóstomo Girado. El primer concejo Municipal se integró en 1856 con los señores Tomás Gibson, Federico Leloir, José María Suárez, Rafael Nazar y los suplentes Raimundo Munita y Bartolo Molinari. Por decreto del 8 de Febrero de 1864 firmado por el gobernador Mariano Saavedra se dispuso la fundación del pueblo de General Lavalle en la margen derecha del arroyo de Ajó.
El Arroyo de Ajó, ofrecía un puerto en su desembocadura y en 1880 el puerto de Gral. Lavalle era el tercero del país por su importancia, después de Buenos Aires y Rosario. En 1870 queda habilitada la Iglesia, llamada Parroquia de Ajó, y su primer párroco fue Pablo Ballester. Entonces había esquinas famosas: como la de Don Pedro Picardo, cercana al actual Puente del Obispo, que funcionaba como almacén de ramos generales, pulpería, lugar donde se organizaban carreras de caballos y donde se jugaba a la taba y a la paleta, allí había construido un frontón a tal efecto. Otras esquinas famosas fueron: la Esquina del Tuyú, la Colorada, la de Crotto.
Entre 1844 y 1850 ya funcionaban las graserías de los Gibson, en la isla del Bonete se faenaban ovejas y se exportaba grasa. El comienzo de la industria del Saladero está ligada a Don Pedro Luro, quién en 1844, compra la Estancia: Dos Talas, y construye los saladeros: San Pedro, San León de Amespil, y San Carlos. Cobró tanta importancia esta industria, que compra una flota de barcos que denomina con los días de la semana.
En 1895, se faenaron 65.000 vacunos y 5000 yeguarizos, con un total de 9.900.000 kilogramos. Los que se exportaban en su mayoría a Brasil, Cuba y España. Este fue el último año de esplendor ya que en 1883 se había inaugurado el primer frigorífico, en San Nicolás de los Arroyos, y este es el principio del fin de los Saladeros.
Entre 1920 y 1930 se instalan industrias pesqueras con dos fábricas: Hardcastle y Atlántida, donde se elaboran conservas de pescado, pero la escasez de agua potable impide su éxito (en la actualidad existe parte de esa fábrica).
En la zona existía gran cantidad de nutrias, muy especialmente cerca de “La Colorada’’, en el arroyo Las Tijeras, y en las proximidades de los canales de General Lavalle, y por los contornos de Las Chilcas, Santa Clara y Las Cien Vueltas en General Madariaga, la abundancia de estos animales ha permitido organizar su caza y la comercialización de la piel en forma sistemática, para proveer el sustento a más de una familia lugareña.
Una nueva era, el turismo
Se considera como el inicio de una nueva era, el año 1934, donde se introduce el turismo en la zona. Un grupo de pobladores de General Lavalle formaron la sociedad “Unión y Progreso de Ajó’’, y es a quiénes debemos considerar como pioneros del turismo en el Partido. Esta sociedad se pone en contacto con el Automóvil Club Argentino, quien organiza en 20 hectáreas, donadas por Doña Hortensia Leloir e instala un grupo de carpas para realizar sus primeras excursiones, llegando de esta forma los primeros turistas. Don José Pereyra y su familia, en el año 1935, más precisamente el 5 de Abril llega por primera vez a lo que luego sería San Clemente del Tuyú, como cuidador del campamento que había instalado el A.C.A. En el mismo año construyen las edificaciones conocidas posteriormente como “Los Ranchos de Pereyra’’.
El primer hotel de la zona había sido construido en 1910, cerca del Faro San Antonio, propiedad de Luís D’Espósito, contaba con 5 habitaciones y era ocupado por vecinos de General Lavalle, Dolores y estancieros de la zona de Ajó, 25 años después, fue fundada San Clemente del Tuyú. A comienzos de 1925, se empieza a notar la afluencia de turistas, quienes cruzando los campos en automóviles, a raíz de que el trazado de caminos solo llegaba a Gral. Lavalle, ingresaban a nuestras costas.

Los habitantes de la zona, utilizaban para transportarse, caballos, carros y volantas. La primera empresa de transporte de pasajeros, que unía Dolores con General Lavalle fue “La Galera de Dávila”, tirada en algunas oportunidades por diez caballos, para cruzan los arroyos y pantanos.
Este origen turístico de San Clemente del Tuyú, es común a las otras localidades del Partido de la Costa, las que mencionadas de Norte a Sur son: San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Costa Chica, Santa Teresita, Mar del Tuyú, Costa del Este, Aguas Verdes, La Lucila del Mar, San Bernardo del Tuyú, Mar de Ajó y Nueva Atlantis. Entre las más importantes, además del ya mencionado San Clemente del Tuyú, se encuentra Santa Teresita, originalmente llamada Santa Teresa, denominación que le impusiera un vecino muy antiguo de General Lavalle, el Sr. José Núñez Da Concençao, quien instaló en 1932, un balneario en lo que es hoy, la Av. Costanera entre las calles 32 y 33, de edificación precaria, al cual se accedía por caminos vecinales, hasta la Estancia del Tuyú, y por sus potreros hasta el Jagüel del Medio, lugar donde abrevaban los animales, y luego a cincha de caballos, cruzando los médanos, se llegaba al mar.
Mar de Ajó, es la ciudad más importante del Partido y nació en el año 1935 en las tierras que fueron la estancia El Centinela de la familia Cobo. Isaías Ramos Mejía y su suegro Rafael Cobo fundaron la sociedad de Tierras y Balnearios y lotearon los terrenos donde hoy se asienta esta ciudad.
Para 1978, el gobierno de la Provincia decide el 11 de Junio por Decreto-Ley Nº 9024 la creación de “Municipios Urbanos” que nacen como municipios turísticos: De La Costa, Pinamar, Villa Gesell y Monte Hermoso.
Para bautizar a Pinamar se utilizó el nombre de la localidad que sería cabecera, la cual era homónima de la sociedad anónima fundada por Bunge para comercializar los terrenos a venderse.
Algo similar ocurrió con Villa Gesell, cuya Municipalidad tiene el mismo nombre de su ciudad cabecera, la que fue bautizada por su fundador con su apellido. Nuestro Municipio comienza a funcionar en forma independiente de General Lavalle el 1º de Julio de 1978 con cabecera en la localidad de Mar del Tuyú.
A raíz de problemas jurídicos surgidos con motivo de las elecciones, por no poder encuadrarse los “Municipios Urbanos” en la ley electoral, el 23 de Mayo de 1983 se convierten en Partidos convirtiéndose el “Municipio Urbano de la Costa” en Partido de La Costa y tienen su primer gobierno elegido por el pueblo, en las elecciones del 30 de Octubre de 1983.
AntecedenteLa ley provincial 11.966 del 14/5/1997, cambió el nombre del antes denominado Partido Bartolomé Mitre por el de Arrecifes.

Partido del Tuyú El nombre de “La Costa” es tan impersonal como denominar “El Campo” al municipio de General Madariaga o “La Sierra” al Partido de Tandil. Esto genera un vacío en la identidad de los habitantes de estas ciudades balnearias y desdibuja la ubicación geográfica. Cuando se habla de la costa se puede estar hablando de cualquier punto de la ribera marítima o fluvial. Se habla de la costa cuando se hace referencia a la zona ribereña de Quilmes, Punta Lara, Ensenada o a la zona marítima de Mar del Plata, Pinamar, Necochea o Monte Hermoso. Nada de esto tiene que ver con el distrito en cuestión, y sin embargo, suele confundirse frecuentemente.
También se cae en la confusión de denominar como Municipalidades a algunas de las localidades que integran el distrito, a saber: Municipio de Santa Teresita, de Mar de Ajó o de San Clemente, por ser mucho más personal el nombre de las localidades que el del propio Partido.
El nombre del distrito también lo pone en desventaja competitiva en cuanto a lo turístico (fuente principal de sus ingresos económicos), ya que Pinamar, Gesell, Miramar, Monte Hermoso o Mar del Plata son ya “marcas” cuya denominación marca un sentido e identifica tanto a sus residentes como a sus visitantes.
En la zona norte del distrito se ubican los Campos del Tuyú, denominación del recientemente creado Parque provincial de conservación natural. El nombre Tuyú proviene del vocablo guaraní que significa “barro” o “lodo”. Tres de las localidades que componen el distrito llevan el vocablo en sus nombres: San Bernardo del Tuyú, Mar del Tuyú y San Clemente del Tuyú.
Durante principios del siglo XIX, la región posfronteriza del río Salado era conocida como Región del Tuyú, ya que todas las referencias a la zona la denominaban de esa forma.
El padre Tomás Falkner visitó la zona en 1750 y en sus relatos decía que: “esta franja campera y marítima, es tradicionalmente conocida como Rincón del Tuyú” También dice el religioso en su diario de viajes: “Este pequeño territorio se llama de los españoles, el
Rincón del Tuyú, porque el país inmediato tiene este nombre en más de cuarenta leguas al occidente. Tuyú, en lengua indígena significa barro, que es el suelo de aquel país”.
La denominación de Tuyú es muy anterior a la de “Ajó”, ya que a la modificación del nombre del Partido de Ajó por el de General Lavalle se aclara: “Ajó, fue antiguamente el Rincón del Tuyú”.
Como Tuyú era un territorio sumamente extenso, cuyos límites exactos se perdían antiguamente al contacto de tierras que se hallaban en poder del indio, no embargo por la información del padre Falkner, que existía el Rincón del Tuyú, expresamente determinado, en el sitio donde se encuentra General Lavalle ahora y se extendía sesenta leguas hacia el poniente, o sea, más allá del Azul con esa misma denominación, Tuyú.
Desde el campo literario también se deja constancia que esta zona era conocida como Tuyú, ya que Bartolomé Mitre, Hilario Ascasubi y Rafael Obligado han de nombrar estas tierras con ese nombre al referirse al payador Santos Vega, de quien se dice estar enterrado en el Monte de Las Tijeras.
También Ricardo Güiraldes habla del Partido del Tuyú en su obra Don Segundo Sombra cuando dice: “Llevados por nuestro oficio, habíamos corrido gran parte de la provincia. Ranchos, Matanzas, Pergamino, Rojas, Baradero, Lobos, el Azul, Las Flores, Chascomús, Dolores, el Tuyú, Tapalqué y muchos otros partidos”.
Por todo lo antes citado y para devolverle a la región el anclaje con sus raíces y por ser este la nombre histórico que tuvieron esas playas, se propone el cambio de denominación al Partido de La Costa por el de Partido de Tuyú.

Facundo Logarzo –  Militante del Partido Justicialista de la Quinta Sección Electoral – Exclusivo para Impulso Baires

Fuente: Impulso Baires

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